El consumo de fríjoles especialmente mejorados, ricos en hierro, dos veces al día por tan solo cuatro meses y medio redujo la deficiencia de hierro y anemia en las mujeres jóvenes de Ruanda, según una investigación publicada en 2016.

La deficiencia de hierro es la principal enfermedad nutricional a nivel mundial, en especial en los países en desarrollo. Puede afectar el desarrollo cognitivo y físico en los niños, mientras que la anemia, a menudo causada por esta deficiencia, aumenta los riesgos para las mujeres durante el parto.

No obstante, a pesar de los esfuerzos para refrenar la deficiencia de hierro a través de suplementos y alimentos fortificados, esta condición continúa afectando aproximadamente a dos mil millones de personas en todo el planeta.

El estudio, publicado en The Journal of Nutrition y resultado de un proyecto de investigación de 18 meses que involucró a mujeres con deficiencia de hierro en Ruanda, es el primero de su clase en demostrar que consumir fríjoles “biofortificados” mejorados para conferirles un mayor contenido de hierro tiene un impacto positivo significativo en los niveles de este mineral en la sangre.

La deficiencia de hierro es la principal enfermedad nutricional a nivel mundial y afecta aproximadamente a dos mil millones de personas en todo el planeta.

“De verdad que me rompe el corazón como mujer, como madre y como hermana de este continente, ver a mujeres y niños padeciendo de desnutrición”, dijo Mercy Lung’aho, especialista en nutrición en el CIAT y coautora del estudio. “Estos resultados son muy emocionantes porque demuestran por primera vez que estos fríjoles son un excelente vehículo para generar soluciones de bajo costo y largo plazo para un importante problema de salud”.

Los fríjoles fueron desarrollados a través de HarvestPlus, una iniciativa conjunta del Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y el CIAT. Los científicos tomaron fríjoles nativos americanos conservados en el banco de germoplasma del CIAT cuyo contenido de hierro es naturalmente alto, y los cruzaron para adaptarlos a condiciones tropicales. Además de producir buenos rendimientos y poseer un color de grano preferido por los agricultores, los fríjoles también toleran la sequía intermitente. Variedades de fríjoles biofortificadas con hierro ya han sido lanzadas en Colombia y Nicaragua y fueron liberadas por primera vez en Uganda el año pasado.

El Director General del CIAT, Ruben Echeverría, expresó: Este es un extraordinario y emocionante hallazgo que demuestra que los fríjoles biofortificados pueden combatir serios retos nutricionales. Es una excelente noticia para todos los que han apoyado la investigación en biofortificación, y debe ser motivo de celebración durante el Año Internacional de las Legumbres.

Biofortificación. ¿Qué es?

Biofortificación, un término acuñado en 2001 por Steve Beebe, científico del CIAT, es el proceso por el cual se mejora la calidad nutricional de los cultivos mediante prácticas agronómicas, fitomejoramiento convencional o biotecnología moderna.

La biofortificación busca aumentar los niveles de nutrientes en los cultivos durante el crecimiento de las plantas en lugar de usar medios manuales durante su procesamiento. Por lo tanto, la biofortificación puede representar una forma de llegar a poblaciones en las que las actividades de suplementación y fortificación convencional pueden ser limitadas o difíciles de implementar (OMS).

Los científicos del CIAT se enfocan en elevar el contenido de micronutrientes críticos en tres cultivos de primera necesidad: fríjol, yuca y arroz. Este trabajo contribuye a HarvestPlus.

¿Qué sigue?

  • Se requieren esfuerzos para mejorar aún más los rendimientos de fríjol biofortificado más allá de los obtenidos por los fríjoles normales. Los fríjoles biofortificados y los agricultores que los cultivan se beneficiarían de una gama de rasgos adicionales como resistencia a enfermedades y adaptación a suelos deficientes.
  • Los fríjoles biofortificados deben llegar a estos agricultores en forma de semilla para siembra, y se necesitan mecanismos creativos para lograr esto a una escala amplia en diferentes regiones del mundo.