El desafío

En Colombia, la yuca es un cultivo de primera necesidad que se siembra en más de 200.000 hectáreas. La región Caribe de Colombia es la mayor zona de cultivo en el país (100.000 hectáreas) pero se le atribuye únicamente el 37.8% de la producción nacional total (según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística-DANE). Los niveles de producción en esta zona han permanecido invariables, mientras que otras zonas de Colombia han mejorado. Esta inequidad es debido al uso dominante de sistemas tradicionales de siembra sin la preparación y fertilización adecuadas, y semilla de calidad deficiente.

La yuca se utiliza principalmente para alimentación humana y animal y la producción de almidón nativo y fermentado. Ciertos requerimientos son necesarios para satisfacer las necesidades de los agricultores y las expectativas de los consumidores. La expansión del almidón de yuca es crítica para obtener un sabor amargo, un rasgo necesario para la industria de productos horneados, pero las variedades sembradas en el Caribe también deben ser resistentes a las plagas y enfermedades, tener alto rendimiento y buena adaptabilidad a las condiciones climáticas húmedas y secas de la costa.

El rol del CIAT

En respuesta a una demanda de variedades de yuca como las descritas anteriormente, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) y el CIAT han aprovechado las ventajas de contar con un talento científico considerable y complementario, así como con estaciones experimentales ubicadas en regiones clave de Colombia. Gracias a una buena dinámica de equipo, los investigadores de yuca están en capacidad de mantener un flujo constante de las denominadas “poblaciones segregantes” para evaluación, junto con un intercambio constante de ideas y experiencias. Cada año, el CIAT realiza miles de cruzamientos, en donde cada semilla es una variedad nueva en potencia.

En abril de 2017, Corpoica liberó tres variedades adaptadas a la costa Caribe: Corpoica Bellotti, Corpoica Sinuana y Corpoica Ropain. Estas variedades son más resistentes a plagas como la mosca blanca y arañuelas, y enfermedades comunes como la lixiviación y las causadas por bacterias. Estas nuevas variedades están mejor preparadas para ser almacenadas (durante al menos un mes) en las condiciones húmedas y secas normales de la costa Caribe, sin perder la capacidad de germinar.

¿Qué ha cambiado?

Las variedades del Caribe están disponibles para los agricultores y se distribuyen a través de Corpoica, con rendimientos esperados mayores de 28 toneladas por hectárea. Estas variedades significan un suministro mejorado de almidón de yuca para la importante industria panadera colombiana. Una alianza fortalecida entre Corpoica y el CIAT, según Hernán Ceballos, mejorador de yuca del CIAT, “… nos permite obtener mejores resultados por las sinergias y el intercambio constante de conocimientos”. Los agricultores se benefician de una mayor eficiencia en el intercambio de información entre el CIAT, Corpoica y las asociaciones que los apoyan.