Diversidad de fríjol

El CIAT conserva la mayor y más diversa colección de frijol del mundo.

Los fríjoles despliegan una inmensa variedad de colores, texturas y sabores. Las plantas difieren entre sí, hay desde arbustivas hasta volubles, anuales o perennes. Algunas variedades requieren horas de preparación, mientras que otras, como las 300 variedades de fríjol tipo reventón en la colección del CIAT, conocidas como “nuñas”, ni siquiera requieren agua para cocinarse.

El fríjol se puede cultivar desde el nivel del mar hasta alturas que sobrepasan los 3.000 metros en una enorme variedad de climas y suelos, y comúnmente se intercalan con otras plantas alimenticias en los sistemas agrícolas tradicionales. Esta diversidad desenfrenada también la encontramos en sus tiempos de maduración, ya que algunas plantas de fríjol solo tardan dos meses para dar cosecha, mientras que otras tardan varios años antes de producir grano.

A menudo referido como “la carne de los pobres”, el fríjol brinda una fuente crucial de vitaminas y proteína, así como ingresos para millones de personas, en especial en África y América Latina.

Sin embargo, incluso este alimento casi perfecto requiere de cuidados en su conservación y mejoramiento para estar un paso adelante de amenazas como el cambio climático y plagas y enfermedades. A través de la biofortificación, el CIAT y sus socios han aumentado el contenido de hierro y zinc de los fríjoles para reducir la malnutrición. Los científicos están trabajando para combinar rasgos con resiliencia al clima, ya que las investigaciones muestran que los esfuerzos de mejoramiento en fríjol para conferirle tolerancia al calor podrían tener el mayor impacto de todas las opciones de adaptación para este cultivo, mejorando potencialmente la aptitud de 7.2 millones de hectáreas de tierras agrícolas. Su cultivo también podría extenderse a zonas en donde actualmente hace demasiado calor.

Para lograr estos objetivos y apoyar la seguridad alimentaria y nutricional mundial, el CIAT salvaguarda la diversidad de fríjol y la comparte de forma gratuita con usuarios alrededor del mundo para propósitos de alimentación y agricultura.

Accesiones de Phaseolus

Taxones

Países de origen

Distribución de germoplasma de fríjol del CIAT desde el 1973

37.390 accesiones (441.225 muestras) distribuidas a 105 países

Accesiones de fríjol con copia de seguridad

Los bancos de germoplasma son vulnerables, expuestos no solamente a catástrofes naturales y guerras, sino también a desastres evitables, como la falta de financiación. Algo tan mundano como un refrigerador que no funcione bien puede arruinar una colección entera. Y la pérdida de la variedad de un cultivo es tan irreversible como la extinción de un dinosaurio, animal o cualquier forma de vida. Es un riesgo que la humanidad no puede tomar. Es por tal razón que el CIAT almacena duplicados (copias de seguridad) de muestras de semilla de las colecciones de cultivos del mundo en lo profundo de una montaña en una isla remota en Svalbard, a mitad de camino entre la tierra firme de Noruega y el Polo Norte, y en las instalaciones de nuestro Centro CGIAR socio en Texcoco, México.

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de la colección de fríjol con copia de seguridad en Svalbard

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de la colección de fríjol con copia de seguridad en el CIMMYT

Nuestro impacto

Gracias al banco de germoplasma del CIAT, los mejoradores de fríjol han desarrollado variedades que contienen cerca de un 60% más de hierro. Asimismo, han sido mejoradas para conferirles un 50% más de zinc – un micronutriente vital para un fuerte sistema inmune. Además de ser más nutritivos, las nuevas variedades – llamadas BIO101 y BIO107 – producen buenos rendimientos y son de la forma, tamaño y color preferidos por los agricultores en el departamento de Santander, Colombia.

Nuevas variedades de blanquillo resistente a la sequía – usadas más comúnmente para preparar fríjoles cocidos – fueron usadas en Etiopía, ya que el clima errático amenazaba la producción nacional y los ingresos de los agricultores a finales de 2015.

En la actualidad, las variedades mejoradas de fríjol voluble – el tipo que trepa estacas como en un viñedo – se siembran en más de la mitad del área de producción de fríjol de Ruanda, lo que representa un aumento del 45% desde 1985. En la última década, el país se ha transformado, ha pasado de ser un importador neto a exportador (con exportaciones avaluadas en US$12–20 millones), ya que los rendimientos han aumentado de 0.7 a 1.1 toneladas por hectárea.

Luego de la destrucción que dejó el huracán Mitch en Centroamérica, los expertos estimaron que el huracán arrasó con hasta un 70% de los cultivos alimenticios básicos de los países. El banco de germoplasma del CIAT proporcionó inventarios críticos de semilla de variedades locales de fríjol perdidas con el huracán para agricultores en Honduras y Nicaragua, para ayudarles a restaurar la producción.

Científicos del CIAT descubrieron 30 nuevos tipos, o líneas como los llaman los fitomejoradores, de variedades de fríjol que “vencen el calor” y podrían evitar que la producción de fríjol sea una víctima del cambio climático en América Latina y el Caribe. El fundamento de esta investigación es el banco de germoplasma del CIAT.

Los fríjoles, biofortificados con alto contenido de hierro, han reducido la deficiencia de hierro y la anemia en las mujeres jóvenes en Ruanda.