#CIAThaciadelante

Visiones de la sostenibilidad alimentaria futura

Carolina Navarrete, Coordinadora, América Latina y el Caribe

@CNavarreteFrias

“ALC realmente puede convertirse en el precedente para el desarrollo agrícola incluyente y sistemas alimentarios sostenibles, que pueda brindar recursos de información e inspirar al resto del mundo”

América Latina y el Caribe: lecciones de sostenibilidad

Muchas personas probablemente no se dan cuenta, pero en algunos aspectos América Latina y el Caribe (ALC) ya está en el futuro. Es una de las regiones más urbanizadas del mundo y Naciones Unidas proyecta que hacia 2050 más del 90% de su población vivirá en ciudades.

Esta transición de las zonas rurales a las urbanas ya ha generado cambios en los mercados de alimentos y otros productos agrícolas, brindando nuevas oportunidades para el crecimiento económico. Sin embargo, también quiere decir que ALC está enfrentando muchos retos que otras regiones del mundo tienen más tiempo para planificar.

Afortunadamente, ALC va por delante en otros aspectos. Algunos países de la región han logrado enormes avances en la manera como producen alimentos; con orgullo han sido pioneros en la adopción de nuevas tecnologías agrícolas y han desarrollado políticas revolucionarias en temas que van desde servicios ecosistémicos hasta agricultura sostenible adaptada al clima. Estos avances han sido guiados por un equipo numeroso y calificado de científicos, profesionales y académicos, apoyados por instituciones gubernamentales, grupos de la sociedad civil y un sector privado robusto que fomenta el emprendimiento.

Como resultado, creo que ALC está listo para ser reconocido como una de las grandes despensas de alimentos del mundo.

No obstante, llegar a este punto ha generado toda clase de desafíos. Desde la destrucción de vastas áreas de bosques tropicales, pérdida de fauna y flora invaluables y el agotamiento de fuentes de agua dulce, hasta las millones de hectáreas de tierras degradadas por causa de prácticas insostenibles, el crecimiento económico en la región ha dejado muchas historias con lecciones que aprender.

El progreso también ha sido desigual. Muchas personas – incluidos los pequeños agricultores y los que habitan en las zonas rurales – han sido dejadas atrás a nivel económico, a medida que las ciudades y la agricultura industrializada han crecido rápidamente. Con la región entera altamente expuesta al cambio climático, existe el peligro de que su posición como productor principal de alimentos pudiera hacerse cada vez más precaria – y también de poner en una situación desfavorable a su población más vulnerable.

Forjar resiliencia en todo el sector agrícola debe, por lo tanto, seguir siendo una alta prioridad para ALC, en combinación con mayores esfuerzos para proteger y manejar de manera sostenible su base de recursos naturales.

Al continuar la agricultura brindando la base económica para gran parte de la región, las poblaciones rurales, en especial mujeres y jóvenes, deben ser incluidas en los planes de desarrollo. Las políticas y las instituciones deberán avanzar para cumplir el desafío.

Si bien algunos de estos desafíos son abrumadores, también representan enormes oportunidades. De lo que sí estoy segura es que no hay una única solución para todo; la región es demasiado extensa y diversa. Las respuestas, en cambio, deberán reflejar la variedad de culturas, paisajes, ecosistemas y condiciones sociales. Las naciones caribeñas requerirán conjuntos de políticas para el desarrollo sostenible diferentes de las que se necesitan en el importantísimo Corredor Seco centroamericano; las zonas de tierras altas requerirán intervenciones específicas por sitio diferentes de aquellas de las tierras bajas; y tan solo la vasta y diversa cuenca amazónica requerirá múltiples enfoques.

La diversidad a menudo conlleva complejidad, y ese ciertamente es el caso en ALC. Sin embargo, al enfrentar estas problemáticas, creo que la región seguirá innovando. En tanto que los donantes internacionales se enfocan en los retos del desarrollo, en especial en África, dependerá de los gobiernos, los bancos regionales de desarrollo, el sector privado y los grupos de la sociedad civil en ALC aliarse directamente con organizaciones científicas para codesarrollar, evaluar y expandir soluciones que generen impactos duraderos para los medios de vida y el medio ambiente.

Así, creo que ALC realmente puede convertirse en el precedente para el desarrollo agrícola incluyente y sistemas alimentarios sostenibles, que pueda brindar recursos de información e inspirar al resto del mundo.

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