Entendiendo el cambio en la dieta mundial

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Investigadores del CIAT estudiaron los cambios en la diversidad durante los últimos 50 años de 53 cultivos considerados productos básicos* (commodities) que aportan calorías, proteína, grasa y peso alimentario a la dieta de la humanidad.

Si bien los investigadores se sumergieron en estos datos en busca de evidencia de la desaparición gradual de la variedad de cultivos en las dietas de las personas, lo que descubrieron en su lugar es un cambio masivo en los alimentos que las personas consumen. Y sobre todo, evidencia de la creciente similitud de las ofertas alimentarias de países en todo el mundo, gracias al desarrollo económico, la urbanización y otras facetas de la globalización.

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Entre las curiosidades reveladas por los datos se encuentran los siguientes hechos:

1. Casi todos comen en más cantidad y diversidad que lo que sus abuelos solían comer.

Como se esperaba, todos comen más (en promedio más de 500 calorías más por día) que sus ancestros. Pero para sorpresa, las ofertas alimentarias de la mayoría de países se han vuelto más diversas. Por ejemplo, el sureste de Asia se ha diversificado con el paso del tiempo pasando de una dieta a base de arroz a una que incluye productos básicos como el trigo y la papa. Lo mismo sucede con las dietas a base de maíz en América Latina, las dietas a base de sorgo y millo en África subsahariana, etc. Los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, reportaron un incremento de un 330% entre 1961 y 2009 en la cantidad de cultivos que aportan calorías en la oferta alimentaria nacional, diversificándose mucho más allá de su monotonía reportada inicial de arroz, trigo, azúcar y dátiles.

2. Los países africanos, asiáticos y las islas pequeñas tienen las ofertas alimentarias más diversas del mundo. Y también las menos diversas.

Examinando tanto la cantidad de cultivos en los datos de oferta alimentaria nacional, como la relativa contribución de cada cultivo a la dieta, Camerún, Nigeria y Granada parecen tener las ofertas alimentarias más diversas del mundo en cuanto a calorías. Afganistán, Bangladesh y Camboya, entretanto, tenían las menos diversas, con Afganistán obteniendo el 74% de sus calorías tan solo a partir del trigo.

3. Los cultivos inmigrantes son la clave de la diversidad en la dieta.

En investigaciones relacionadas sobre los orígenes de los cultivos alimenticios, los investigadores descubrieron que cerca del 69% de las plantas que se consumen en todo el mundo son “extranjeras” en el sentido de que son originalmente de regiones distantes del planeta. Si hubiera cultivos “ganadores” durante los últimos 50 años, entre ellos estarían los “megacultivos” (trigo, arroz, maíz y azúcar), que claramente defendieron su importancia mundial. Los mayores ganadores, sin embargo, fueron los cultivos oleaginosos como la soya, la palma, el girasol y la canola, que progresaron de gozar de importancia regional a tener predominio global por sus aportes en calorías y grasa durante cinco décadas. En tanto los ganadores llegaron a tener mayor prioridad en las ofertas alimentarias en todo el mundo, los cereales tradicionales, como el sorgo, el millo y el centeno, y las raíces ricas en almidón, como la yuca, el camote y el ñame, fueron marginados.

4. La dieta promedio mundial significa comer como lo hacen las personas en Cabo Verde, Colombia y Perú.

Los componentes de las ofertas alimentarias de los países parecen converger en su mayoría hacia las ofertas alimentarias tipo europeo o norteamericano, con unos cuantos países adicionales inesperados en la cuenta. Los países africanos, asiáticos y las islas del Pacífico siguen siendo las más lejanas de esta convergencia, y alcanzan a distanciar un poco la dieta promedio global actual de la aglomeración (clúster) principal. En la década actual, las naciones que reflejan más de cerca la dieta promedio global incluyen Cabo Verde, Colombia y Perú. Y aunque la figura muestra claramente que no existe como tal una dieta promedio global, la visualización a través del tiempo respalda el argumento de que la idea de una dieta promedio global tiene más validez ahora que hace 50 años.

5. La agitación política puede conducir a una mayor diversidad en las dietas de las personas, o menor.

Al explorar las ofertas alimentarias de países como Albania, Argentina, Birmania, Cuba, Nicaragua y Venezuela, es bastante claro que los períodos de agitación política guardan una correlación con la disrupción del acceso de las personas a un abastecimiento alimentario abundante y diverso. Esto no es sorpresa, pero lo que sucede en las ofertas alimentarias tras la conmoción sí lo es.

En algunos casos, como el Período Especial de Cuba (inicios de los noventas), las cantidades totales de alimentos disminuyeron, y de hecho todavía no se han recuperado del todo. No obstante, la diversidad de los cultivos dentro de la oferta alimentaria cubana aumentó, por ejemplo, con respecto a la grasa, ya que el país consumía más soya y aceite de palma para ajustarse a la cada vez menor disponibilidad del aceite de girasol que anteriormente importaban de la Unión Soviética. En otros casos, como la caída del comunismo en Albania, la disrupción parece haber llevado a mayores cantidades totales de alimento. Al mismo tiempo, sin embargo, la dieta se volvió incluso más dominada por el trigo.

* Medición en los datos estadísticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAOSTAT). Los alimentos animales fueron incluidos como un solo producto básico (commodity) en los casos donde fue necesario para ubicar los hallazgos en el contexto de la oferta alimentaria total.

Para mayor información:

Foto: Georgina Smith, CIAT