Nuevos fríjoles ricos en hierro fueron oficialmente liberados en Colombia en junio de 2016

Contienen hasta un 60% más de hierro que los fríjoles normales, y tienen el propósito de enfrentar el problema de la deficiencia de hierro en las dietas. La deficiencia de hierro, que afecta hasta 2 mil millones de personas a nivel mundial, puede perjudicar el desarrollo cognitivo y físico en niños, mientras que la anemia – a menudo causada por la deficiencia de hierro – aumenta los riesgos en las mujeres durante el parto.

En Colombia, la deficiencia de hierro afecta hasta un 35% de los niños menores de 12 años, con zonas de alto riesgo en las regiones de la costa Atlántica y Amazonia del país. “Esta es la preocupación de salud pública número uno en el mundo en términos de la cantidad total de personas que la padecen”, afirmó Steve Beebe, líder del Programa de Fríjol del CIAT, quien estuvo estrechamente involucrado en el desarrollo de las dos variedades ricas en hierro liberadas en el país en junio. “Estos nuevos fríjoles deben ayudar para que los agricultores cultiven su propia nutrición de forma más efectiva, y aportar a los esfuerzos para enfrentar el problema de la deficiencia de micronutrientes en su raíz”.

Los fríjoles, un alimento de primera necesidad popular en Colombia, normalmente contiene alrededor de 50 partes por millón (ppm) de hierro; las nuevas variedades contienen 82 ppm – casi un 60% más. Adicionalmente han sido mejorados para conferirles un 50% más de zinc – un micronutriente vital para un sistema inmune fuerte. Además de ser más nutritivos, los nuevos fríjoles también producen buenos rendimientos y son de la forma, tamaño y color preferidos por los agricultores.

Beebe agregó que dado que los fríjoles ya constituyen una buena fuente de proteína y carbohidratos, las nuevas variedades podrían ser
consideradas “superalimentos”. Los nuevos fríjoles fueron desarrollados empleando un método llamado biofortificación, que utiliza prácticas tradicionales de mejoramiento para aumentar los niveles de nutrientes importantes en cultivos de primera necesidad.

¿Cómo fueron biofortificados los fríjoles?

Analizando más de 1.000 fríjoles conservados en el banco de germoplasma del CIAT, Beebe y su equipo de mejoradores de fríjol encontraron que varios contenían altos niveles de hierro. Estos fríjoles se cruzaron entonces con variedades populares en Colombia para asegurar que fueran adaptados a las condiciones locales y fueran del tamaño, color y sabor aceptables para los agricultores y los consumidores. Además tienen tan buen rendimiento como las variedades locales y pueden tolerar importantes enfermedades producidas por hongos y virus. Su liberación en Santander se hizo tras extensas pruebas para asegurar que tuvieran buenos rendimientos y confirmar su concentración de nutrientes.

Es la primera vez que fríjoles biofortificados han sido liberados en la zona andina de Colombia, y los gobiernos departamentales de Santander, Tolima y Valle del Cauca también están expresando interés en incluir fríjoles ricos en hierro en los programas de alimentación escolar. Se han programado liberaciones de maíz y arroz ricos en zinc para el próximo año. La yuca con vitamina A también hace parte de los planes.eline.

“Es extremadamente estimulante ver a tantos gobiernos en el mundo reconocer que la biofortificación es una herramienta increíble para ayudar a mejorar la salud de las personas”, comentó Beebe. “Es un gran momento para Colombia, para los agricultores y, por supuesto, para el Año Internacional de las Legumbres establecido por las Naciones Unidas, que está ayudando a sensibilizar a la gente acerca de la importancia nutricional de estos alimentos”.

Este trabajo fue emprendido por la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce), de Colombia, la Fundación para la Investigación y el Desarrollo Agrícola (FIDAR) y el CIAT, bajo el auspicio de HarvestPlus, liderada conjuntamente por el CIAT y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI). HarvestPlus ya ha liberado varios cultivos biofortificados que contienen mayores niveles de nutrientes clave como vitamina A, hierro y zinc en el mundo en desarrollo. Sus científicos ganaron el Premio Mundial de la Alimentación 2016 por su labor para mejorar el contenido de vitamina A de la batata de pulpa naranja.